Conocer los vestigios de celtíberos, visigodos, musulmanes y cristianos. Avanzar en el tiempo y descubrir las raíces de nuestro idioma: el castellano, en el Monasterio de San Millán de la Cogolla. Sorprendernos por la magnitud y solemnidad de monasterios, castillos, conventos, iglesias, catedrales, ermitas…

Recorrer el Camino de Santiago, punto de encuentro de todas las culturas europea donde retazos de leyendas e historias salpican el recorrido.

Charlar en torno a una buena mesa, en compañía de quienes acogen al forastero como un amigo, paladear los frutos de una huerta privilegiada, brindar con unos vinos únicos, es una experiencia que el visitante no olvidará sin esbozar una sonrisa de felicidad.